16 julio 2010

Llama, no importa la hora, que yo estoy aquí, entre las cuatro paredes de mi habitación y es importante al menos decirte, que esto de tu ausencia duele y no sabes cuánto.
Ven, aparece tan sólo comunícate, que cada hora es un golpe de desolación; es demasiado aburrido no estar a tu lado.
Ven, que mi alma no quiere dejarte ir, que los minutos me acechan, aquí todo es gris; que alrededor todo es miedo y desesperanza.
Ven, que nunca imaginaba cómo estar sola; que no es nada fácil cuando te derrotan, que no sé que hacer y aquí no queda nada de nada.
No me enseñaste cómo estar sin ti, y qué le digo yo a este corazón; si tu te has ido y todo lo perdí; ¿Por dónde empiezo, si todo acabó?. No me enseñaste cómo estar sin ti, cómo olvidarte si nunca aprendí.
Llama y devuélveme todo lo que un día fui, esta locura de verte se vuelve obsesión; cuando me invaden estos días tristes, siempre recuerdo mi vida, yo como te amo.
Ven, que mi cuerpo se la pasa extrañándote, que mis sentidos se encuentran fuera de control; es demasiado aburrido no estar a tu lado.
Ven, que nunca imaginaba cómo estar sola, que no es nada fácil cuando te derrotan; que no sé que hacer, que aquí no queda nada de nada.
No me enseñaste cómo estar sin ti, y qué le digo yo a este corazón. Si tu te has ido y todo lo perdí, ¿Por dónde empiezo, si todo acabó?. Cómo olvidarte si nunca aprendí. No me enseñaste cómo estar sin ti...

No hay comentarios: