Sabíamos no decirnos nada, conservando en apariencia, una amistad consolidada. Sabíamos no exigirnos mucho. Hola. ¿Qué haces?, convídame un pucho que me tenés abandonada. Vos con tu mochila a cuesta, yo con la excusa perfecta, para charlar de pavadas. Nos hizo un guiño san Telmo, un poco de humo en el medio, y enloquecieron las miradas. Quiso el destino que esa noche hiciera frío, y que el ruido de los coches me hiciera hablarte al oído. Y si el diablo se contenta con que dudes un instante, Vos y yo nuestras miserias y esta noche por delante amor. ¿Quién sabe?Un umbral perdido, y aquel bar medio vacío, como único testigo. Brindamos por el olvido, y el espíritu del vino se fue haciendo nuestro amigo. Con el corazón en llanta, nada mejor que tu lengua, abrigando mi garganta.~
08 mayo 2010
Sabíamos no decirnos nada, conservando en apariencia, una amistad consolidada. Sabíamos no exigirnos mucho. Hola. ¿Qué haces?, convídame un pucho que me tenés abandonada. Vos con tu mochila a cuesta, yo con la excusa perfecta, para charlar de pavadas. Nos hizo un guiño san Telmo, un poco de humo en el medio, y enloquecieron las miradas. Quiso el destino que esa noche hiciera frío, y que el ruido de los coches me hiciera hablarte al oído. Y si el diablo se contenta con que dudes un instante, Vos y yo nuestras miserias y esta noche por delante amor. ¿Quién sabe?Un umbral perdido, y aquel bar medio vacío, como único testigo. Brindamos por el olvido, y el espíritu del vino se fue haciendo nuestro amigo. Con el corazón en llanta, nada mejor que tu lengua, abrigando mi garganta.~
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