29 enero 2009


No quiero ser tu dueña, tu pastora, tu guía, esa que te dice lo que tienes que hacer y luego te margina. Simplemente intento ser esa que te quiere y te mima. Esa que en aquella madrugada de desvelo, feliz, extasiada, intensamente disfrutó de la paz de tu rostro mientras dormías...

No hay comentarios: